Y, finalmente, puedo decir... ya está. Ya pasó. Me curaste. Me arreglaste. Ahora te puedo decir con una sonrisa en mis ojos que ya no estoy más rota.
I had no choice but to hear you. You stated your case time and again, I thought about it. You treat me like I'm a princess, I'm not used to liking that. You ask how my day was.
You've already won me over in spite of me, and don't be alarmed if I fall head over feet. And don't be surprised if I love you for all that you are, I couldn't help it, it's all your fault.
Gracias. Por la paciencia. Por la fuerza. Por el amor. Por no irte (muchos lo habrían hecho). Por abrazarme y no dejarme ir. Por devolverme toda la estabilidad mental que me hacía falta. Por limpiar mis lágrimas, mi dolor, mis complejos. Gracias por cuidarme, porque aunque no estés acá siempre siento tu presencia conmigo, como un ángel guardián. Siempre siento tus abrazos a la noche a la hora de dormir. Y me siento tan segura, tan protegida, y, Dios mío, tan feliz. Gracias por hacerme reír, antes, ahora, siempre. Por escuchar todo lo que te digo, aunque te esté contando de cuando mi mamá salió a pasear al perro y se largó una tormenta de tierra. ("¿Por qué te crees que te dejo hablar tanto? Porque me encanta tu voz"... me causó tanta gracia, y tanta ternura). Por dejarme ser yo misma, que sé que a veces es insoportable. Por llenar mis días. Por hacerme tan feliz.
Your love is thick and it swallowed me whole, you're so much braver than I gave you credit for. That's not lip service.
You are the bearer of unconditional things, you held your breath and the door for me... Thanks for your patience.
Perdón. Por la histeria. Por la neurosis. Por la locura que a veces me agarra. Por exigirte tanto, aunque sé que yo no lo merezco. Por hacer que te pierdas tantas cosas. Por ser tan dependiente. Por el desgaste. Por las quejas estúpidas. Por todas las veces que te lastimé. Por las discusiones (que, DIOS, a veces ni siquiera tienen razón de ser). Por olvidarme a veces de todo lo que te amo, y de todo lo que hiciste por mí. Por hablar tanto. Por no haber leído el rol de ESDLA (ahora que lo pienso, me carcome la conciencia u.u). Por los celos (los que siento, y los provocados). Por no ser todo lo buena que te merecés. Por no ser todo lo linda que te merecés. Por no saber decirte, en realidad, cuán lindo sos para mí. Por enojarme tanto a veces y sin derecho (aunque siempre está la voz adentro mío que dice: "aksdjkaldjsla lo amo, no puedo seguir enojada con él u.u").
You're the best listener that I've ever met, you're my best friend... Best friend with benefits. What took me so long?
I've never felt this healthy before. I've never wanted something rational. I am aware now, oh... I am aware now.
No sé si sabías, pero sos mi mejor amigo. Sos mi héroe. Sos mi Dios. Gracias, y perdón. Te amo. Pero no sé si te darás cuenta cuánto.
Amores de urgencia anotados en algún libro de historia. Iniciales que abrevian personas, que albergan pasiones. ¿Quién sabe? Quizás todo comenzó con un "R&J" en algún manual gastado. Es gracioso y hasta irónico: la sabiduría servida en platos de papel y vos sólo pensás en el amor de tu vida. ♥ Unir dos almas con una y griega. Inmortalizar un romance entre el Vesubio y una imagen de San Martín. Por favor, Libertador, devuélvame la libertad de ignorar lo que es el amor, que lo bueno siempre es pecado y no quiero que Dios me odie. O sino, encadéneme a él por siempre y déjeme arder una eternidad a su lado.
(sí, ya sé, es una verga askdjaslkdjaslkdasl nada más el último párrafo vale la pena, pero bueh. Me juré que iba a subir todo lo que llegara a escribir. iSuck.)
Sólo una más.Y lo peor es que ni siquiera tengo una belleza de Elle Magazine como para que me prefiera.
Sólo una más. Además de mi autoestima peligrosamente baja, porque para ser linda hay que sentirse linda (y ni les cuento para sentirse sexy).
Sólo una más.Mierda, cómo duele ser una más. Cómo duele sentirse una más. [[NARCISISMO]] Para él, digo. Lo único que sostenía mi torre de cartas, mi frágil torre de cartas… con un comentario estúpido al que le di demasiada importancia, creó una sudestada que la barrió de un solo golpe. Dios, me siento tan fea hoy. Tan poco deseable. Con tantas ganas de encerrarme en algún lado, en mi cuarto, qué se yo, y hacerme ermitaña. [[FALTA DE AUTOESTIMA]] Alejarme hasta de él, para sufrir, porque cuando estoy mal es como que siento la obligación de sufrir. De hacerme la cabeza, de lastimarme. De llorar “hasta romperme”, como decía uno de los carteles en mi aula, uno de esos que arrancaron. De llorar, sí, de LLORAR, como cuando lloro con desesperación y me tapo la boca para que él no me escuche del otro lado del teléfono. [[DEPRESIÓN]] Porque sé que le hago mal cuando me pongo así, así que lo oculto. Creo que si se diera cuenta en verdad de lo mal que me pongo a veces, me dejaría. Sí, lo haría, porque nadie puede soportar a alguien tan dramático como yo. ¡NI YO ME SOPORTO! Soy odiosa. Y lo sé, y por más que me diga que no me va a dejar, sé que lo va a hacer. Sé que a veces tiene ganas.[[PARANOIA]]
Él se va a ir.Se va a ir. Se va a ir. Se va a ir. Me voy a quedar sola. Sí, SOLA. Pero, ¿a quién le importa? Si soy sólo una más. Se va a ir con una de esas 90 60 90, una de esas contra las que yo no tengo chance. Esas que todo el mundo en su colegio conoce. Que saben cómo vestirse, todo les queda bien, TODO, y que me sacan como 56451654657498 peldaños en la escalera social adolescente. Que hacen que los demás se den vuelta para verlas. Que hacen que él se de vuelta.Se va a ir.Se va a ir. Se va a ir. [[HISTERIA]] Y cuando se vaya va a ser mi culpa. Por ser tan jodida, tan hiriente al pedo, tan.. tan tan tan poco perfecta. No, él no va a tener la culpa. ¿Quién se querría quedar conmigo? Nadie. Es más, no sé ni siquiera por qué sigue acá. No lo merezco. No lo merezcono lo merezco no lo merezco.
Y además está el hecho de que no le fascino como antes. Pasó de quedarse mirándome todo el tiempo casi con admiración a… no ignorarme, pero la fascinación ya se fue. Ya no me dice todo el tiempo que soy linda, como antes. Los “te rompo todo” también se fueron. Y extraño eso, hasta lo necesito. Yo sigo como al principio, queriendo comerle a besos esos cachetes que él reclaman que no son tan grandes como yo digo. Mareándome cada vez que se ríe, porque su sonrisa… ¡por Dios! Me pone estúpida. Hasta perdí la capacidad de juzgar si los demás son lindos o no. Perdí la subjetividad hacia los demás. No entiendo cómo él puede mantenerla. Bah, sí… lo entiendo. Si no merezco que nada cambie por mí. Soy sólo una más.
Disculpen por la falta de entradas u.u es que estoy atravesando una dura sequía mental (tengo el hemisferio cerebral derecho completamente LICUADO). Prometo, anyway, subir dibujos o fotos o boludeces para no dejar esto tan zolito. Addio gente.See ya.
Esperando la lluvia en esta sequía mental. En este Sahara de inspiración. Incapaz de criar ni una sola idea. ¿Qué es lo que me pasa? Tengo que forzar las palabras. Algo las asustó, que escaparon a las ramas de mi ciruelo (a las más altas) y no quieren volver a bajar, por más que se los ruegue.
Comenzando a extrañar el poder de crear. Al parecer Dios se enojó con los artistas por intentar ponerse a su nivel, y raptó a todas las musas del mundo.Qué dios más egoísta. Por eso no creo en él. Aguante Darwin, carajo.
Yirando por mi propia cabeza, que parece un pueblo abandonado. Falta, como en los westerns yanquis, la bola rodante esa de nosequé. Nosequé. Bah, genial. Ahora también hasta las palabras se fugan. Dicen que con tanto desempleo hay que emigrar a otra cabeza. Pero la puta que las parió, palabras.
Suspirando, frustrándome, sufriendo. Pero un poco nada más, como siempre. Por suerte aún tengo la inocencia de nunca haber sufrido de verdad y sin recompensa karmática después. Pero es que odio cuando las musas me juegan al Pictionary y dibujan mamarrachos inservibles en las pizarras en blanco de mi cabeza. Lo único que logran es llenar el tacho de basura con bollos de papel.
Resignándome.Listo, ya está. ¿Para qué seguir intentando si verdaderamente no me sale hacerme la inspirada? ¿Actuar de Neruda? No, no puedo. A lo sumo me exprimo alguna conclusión, metáfora o expresión interesante, pero ninguna genialidad. Y bueno, a lo mejor no nací para las palabras. Qué se yo.
Qué sensación de vacío que siento a veces, cuando cortamos el teléfono. Merece un buen rato de silencio y quietud. Saboreo retazos de su voz en mi memoria, en mi cabeza. Cierro los ojos un rato, quizás. Sufro un poco el silencio. Algo oculto bajo me piel me hace reclamos: “¿A dónde se fue la alegría?”. Y yo le respondo: “Se fue con él”.
Sí, ya sé, mi felicidad depende peligrosamente de él. Pero es que no lo puedo evitar. Por más que nos peleemos, por más que discutamos, por más que seamos perfectamente opuestos en casi todo. Es imposible no perder la cabeza. Él es… agua fría tras una larga caminata en un día de mucho sol. Es la primera estrella que sale de noche. Un espacio libre de humo. El primer día de las vacaciones de verano. El aroma indescriptible de los libros nuevos. Es creer en Papá Noel y los Reyes Magos. Una lluvia veraniega que te invita a salir a empaparte. Esa película que te gusta tanto que hasta te sabés los diálogos de memoria. Todo lo que me fascina, con su risa que se rehúsa a estallar en carcajadas, y se resume a pequeñas y entrecortadas exhalaciones de aire. Con esa manía que tiene de pasarse las manos por la cara constantemente. Con el efecto casi nicotínico que tiene en mí. Con su manera de hacer que pierda la atención en clase por pensar en él.
Hay gente que se pregunta cómo se siente conocer al amor de su vida. Yo lo sé. Sí, ya sé que ustedes pensarán: “palabra de adolescente, palabra de enamorada… no vale un centavo”. Pero es que, si yo me estoy equivocando, también lo está haciendo el destino. Lo necesito, como nunca había necesitado a nada o a nadie. Despertar y verlo al lado mío, saber que nada le pasó y que está bien, y que me hable con esa ridícula voz entumecida que tiene cuando recién se despierta. Ése es mi pan de cada día. Y me falta. Y sé que me va a faltar por algunos años más, y lo acepto. Lo acepto con una enorme sonrisa en mi cara, dispuesta a sobrevivir con las pequeñas migajas que se caigan al suelo de vez en cuando. Como hacerlo sonreír con las estupideces que digo o hago. O escucharlo tocar la guitarra del otro lado del teléfono. Hablar a la noche acerca de cualquier cosa, porque sé que con él puedo hablar de lo que quiera. Escuchar su respiración cuando se queda dormido. Susurrarle y que me reclame que cuando susurro no me entiende. Que me diga que soy linda y hacerme la indiferente cuando en realidad me estoy muriendo de amor por dentro. Y amarlo, sobre todas las cosas, con esta obstinada seguridad de que es para siempre.
De cantos de pájaro perennes. De colores, de aroma a rosas, de pasto verde bañado de rocío. De tormentas inesperadas pero nuncainoportunas. De cielos celestes y atardeceres rosados.
Época de dientes de león. De cerrar los ojos y disfrutar del sol. De disfrutar de las brisascasuales. De siempre andar con calor o con frío. Época de ventanas abiertas. De ladrilloshirvientes por el sol. De rodetes y colas de caballo. De cuentas regresivas para las vacaciones.
Época de sed. De jugos de frutas. De reinaugurar la hielera. De bajar la ventanilla del auto. De alergias. De palomas y gorriones bebés. De pimpollos. De cosas nuevas. De cambios.
hacerfeliza la gente. (a los que conozco y a los que no. repartír alegrías por ahí. es una sensación tan... refrescante. las sonrisas ajenas. qué deliciosas que son. (y no hablemos de la de mi novio, que es la más deliciosa de todas))
Está bien, lo admito, me equivoqué. Dije algunas cosas que no tendría que haber dicho.
Pero tampoco me hagas sentir como que toda la culpa es mía, porque me hace muy mal y no me lo merezco. Este silencio por parte tuya es muy cruel. Lo peor es que sé que no te vas a arrepentir. Porque no estás acostumbrado a hacerlo. Porque las discusiones siempre son mi culpa y soy yo siempre la que se lleva la peor parte, la de sentirse una mierda y pedir perdón hasta que duela. Y me molesta, la verdad es que me molesta porque todo comenzó por tuscelos. ¿Y qué esperabas, que reaccionara bien, que reaccionara sin angustia, como si todo estuviese perfecto? Porque no tenes por qué estar celoso y lo sabés bien. Además ya te dije mil veces mis argumentos, mi lógica ya te la expliqué; pero a vos no te sirve. Bueno, entonces cedo a tus pedidos. De mala gana, lo admito, pero cedo. Y vos ahora me das vuelta la tortilla: me decís que no, que ya está, que te la bancás. Tenés ganas de martirizarte. No me gusta que sufras por algo evitable (sí, por más que me encante, es total y completamente evitable. Y sí, también soy conciente de que lo dije de mala manera, ¿qué querés? si estaba renunciando a algo que me gusta), por algo que puedo hablar con otros, y te digo que no te hagas problema. Pero vos insistís. Me enojo un poco, te digo que se me fueron las ganas de contarte. Y vos me respondés (¿cómo era?):
"Bueno. No sé mi amor, hacé como te parezca".
Lo aceptás. Aceptás así como si nada que me haya rendido. Porque no lo había dicho para herirte. No, espero que esa... adicción a hacerte mierda constantemente se haya ido. Lo que hice fue bajar los brazos. ¿Qué más, sino, es perder las ganas de algo? Pero esa sensación de que a vos no te haya afectado en lo más mínimo... dolió. Me lastimó. Y por ahí no fue tu intención, pero bueno. No voy a pedir perdón, porque lo que dijiste no se podía interpretar de otra manera.
Después, vino esa reacción típica de mí. Cuando me lastiman, mi manera de lamerme las heridas es decir cosas hirientes. Te dije..., no sé qué te dije. Pero sé que no lo decía en serio. O que no volvería a decírtelo sin estar enojada. Vos me respondiste algo que no tenía nada que ver pero que seguramente te querías sacar del pecho. Y la remataste con una de esas frases que me quieren hacer saber que te hice mal. Que te podrías haber ahorrado perfectamente (pero no te lo voy a reprochar porque yo también lo hago de vez en cuando). Ahora que lo pienso, me da mucha bronca. Vos me hiciste mierda de a poco durante toda la discusión (no siempre es adorable que te pongas celoso, sobre todo cuando lo llevás a tales extremos), pero yo por un solo comentario, ¿estoy condenada al infierno? ¿estoy condenada a tu silencio? Porque creeme, tus silencios duelen más que nada.
Tuve la madurez como para darme cuenta rápido de que me había portado mal. Me tragué el orgullo sin hacer muecas de asco. Fui simpática de nuevo. La corté por las buenas, con palabras que a mí me parecieron suaves, pedí perdón por mis errores. Hasta me parece que pedí perdón demasiado. Y me quedé esperando a que vos lo hicieras, pero nada. Incluso me gané un par de comentarios que parecían estar destinados a intentar hacerme sentir más culpable. Me confundí bastante, la discusión había sido bastante liviana en comparación a las que solemos tener. Te pregunté si querías que te dejara solo. Me dijiste que sí. Y ahora me da la sensación de que estoy en una penitencia injusta, como si en realidad lo que vos habías querido hacer no era estar solo, sino dejarme sola a mí. Para que pudiera pensar en lo que había hecho. Porque vos no estás solo. Estás con tu amigo. Y sabés que, en cambio, mi única compañía es un libro. Un libro del que me sacaste las ganas de leer.
Sí, ya sé que vas a leer esto. No lo escribí para intentar provocarte algo. El perdón que me puedas llegar a pedir después de esto no me va a servir. Me va a saber a compromiso. Sólo necesitaba sacármelo del pecho.
Qué linda que estás, sos un caramelo te veo en el recreo y me vuelvo loco. Todas las cosas que me gustan, tienen tu cara y espero a los asaltos, así juego a la botellita con vos, mi bomboncito.
Qué excitante que estás, tendrías que saberlo. Esa cola es la manzana más buscada, y esos senos, el alimento de mi creación, quisiera arrancarte un día y morirmeen un telocon vos... (o quizás en un auto)
Han pasado cinco años, asumiste las cosas
hace tiempo que estoy buscandomi verdadero yo. Hay una especie de simbiosis, lo dijo mi psicóloga haría bien a la terapia alejarme un tiempo... (Unos setenta años)
¿Cómo estás,querida?, tengo esposa e hijos de vez en cuando hablo con ella y hastahago el amor. No es que quiera molestarte, pero me es imprescindible sentarme en un café, y soñar un poco... (Y tal vez amarnos)
Y ha pasado mi hora, quién robó mis años, cambio aTODAesta familia porun segundoconvos. Si te veo ahora, aunque termine en un hospicio, tomo una botella...y juego a la botellita...con vos.
Ayer vi algo muy curioso. Estaba parada en una esquina (Sarmiento y una a la altura de las vías, no sé. Soy pésima para nombres de calles), esperando a mi turno para cruzar la calle. Pasó frente a mí un auto viejo, uno de esos color naranja oxidado y de terminaciones un poco cuadradas (no pregunten qué modelo, también soy pésima para los nombres de autos, y todo el mundo de la automovilística en general. Sí, ya sé, soy una analfabeta urbana. Lo mío es transitar por las calles Rowling y Paolini, o por la avenida Borges, o tomar un poco de sol en el parque Tolkien. ¡Qué buen nombre para un parque! Tolkien. "Che ma, nos vamos un rato a tomar mate al parque Tolkien"... suena lindo. Tolkien. Tolkien. ¡Tolkien! Bueno me fui a la mierda u.u vuelvo a mi relato). Al volante del auto, iba un viejo. Lo miré un rato. Era medio flaquito, huesudo, no del todo pelado, vestido con una chomba y no sé qué tipo de pantalones porque no se veían. Pero iba sonriendo, y me dio curiosidad el por qué.
Bueno, el tipo pasó de largo, el semáforo estaba verde. Justo atrás, pasó uno de esos... ¿C3? ¿C4? ¿C542390580234823904823? No sé. Pero uno de esos nuevos, lindos, de diseño curvilíneo y que sólo encontrás en plateado. Al volante iba otro viejo, más o menos de la misma edad que el anterior. No sé, la gente mayor no se diferencia de los sesenta, setenta, ochenta; son todos de la misma edad: viejos. Bueno, este otro individuo iba de traje gris, no me acuerdo la corbata porque en el momento no la vi. Tenía esa pelada y panza de persona con plata. Y también tenía una tremenda cara de orto.
Me quedé un rato pensando. Me reí un poco y crucé la calle.
(Dios, es lo mejor que hay, ir caminando por la calle con el mp3 enchufado a los oídos, ignorando olímpicamente todo lo que me rodea y escuchando Uprising de Muse. Y caminando y moviendo la cintura al ritmo e.e Obvio que después como que la cagaron un poco los limpiavidrios con sus acotaciones lascivas)
Mientras que en la semana de la moda parisiense cruzan las pasarelas las modelos ultradelgadas, la revista alemana Brigitte dijo basta a las mujeres con siluetas esqueléticas. A partir de 2010 aseguran que en sus páginas sólo se lucirán las que tienen cuerpos "reales".
¿El motivo? Sus lectoras no se sienten identificadas con las imágenes escuálidas y huesudas que salen en las fotografías. Los responsables editoriales, Andreas Lebert y Brigitte Huber, anunciaron que en todos sus artículos, tanto de ejercicios como de moda, dietas, salud y cosmética, entre otros, se verán "mujeres que estén bien paradas en la vida". No utilizarán más modelos profesionales de agencias, sino que saldrán a la calle a buscar ciudadanas comunes para ilustrar sus artículos. Incluso, las que posen para ellos serán recompensadas con tarifas similares a las de las modelos.
La revista de moda alemana, que tiene una tirada de 720.000 ejemplares cada dos semanas, añade que hace años que tienen que utilizar el Photoshop para engordar los muslos y escotes de las jóvenes profesionales.
Además destaca que de esta manera contribuyen a continuar con el debate internacional que surgió en las pasarelas sobre la supuesta identificación de la mujer de hoy con las tops ultradelgadas. Más vale tarde que nunca, la revista se anima a dar un importante paso que indigna a muchos, pero que hasta ahora no se resuelve.
Me gustan los ciruelos. Si supiese un poco más de árboles, creo que hasta podría decir que son mi especie preferida. Cerca de mi casa está lleno de ciruelos; es más, en el jardín del frente tenemos dos. Pero aún son jóvenes, con ramas delgadas y melenas no tan pobladas como las de sus hermanos mayores. Mi papá se queja de que los plantamos hace ya unos cuatro o cinco años y aún siguen casi iguales. Yo opino que a los árboles hay que tenerles paciencia.
A veces, cuando voy caminando y me cruzo con un ciruelo, si no hay nadie más en la calle y no voy muy apurada, me animo a extender las manos hacia las ramas y acariciar las hojas con la punta de los dedos. De alguna manera creo que eso los convierte en mis amigos. Me alegran un poco el día cada vez que los veo, y de alguna manera los encuentro distintos a los demás árboles. Le dan un toque de alegría a mi trayecto de inglés a casa. Le dan un toque de color al barrio. (pero no voy a decir que también me alegran o colorean la vida, porque eso sería muy cursi y predecible)
Quizás a ustedes no les parezcan tan lindos... los ciruelos, digo. Su piel es arrugada y de un marrón seco; casi desagradable al tacto, y un poco a la vista. La mayor parte del año sus hojas son de un color bordó/vino tinto, y no de un verde vital y lustroso como Dios manda (o, más acorde a mis creencias, como Darwin manda). Y cuando están desnudos son feos, sus hojas en otoño no se ponen crocantes ni te tientan a pisarlas. Sin embargo, sus flores... sus flores son las más inocentes, delicadas y sedosas de todas. Y cuando los ciruelos florecen, entonces todos están de acuerdo: "¡Qué lindos que son los ciruelos de Palihue!". Pero las flores duran poco, quieren volverse al Hades con Perséfone. Y cuando se van, todos ignoran a los ciruelos de nuevo.
Yo no. Yo sigo deteniéndome a escuchar lo que le susurran al viento. Yo sigo acariciando sus hojas al pasar. Yo sigo tentándome a arrancarles alguna que otra hoja de vez en cuando, prometiéndoles en mi fuero interno que esta es la última vez que lo hago, que quiero intentar una vez más describir el tacto de sus hojas. Yo sigo viéndolos vestidos en sus hermosas flores, perennes en mi imaginación, esas flores que anuncian que dentro de un par de meses van a haber ciruelas para quien quiera. Y me siento a esperarlas, bajo la sombra de alguno de ellos, y el aroma floral más perfecto me llena la cabeza. Hace que las palabras se atropellen para describir todo, todo lo que veo a mi alrededor. Y clasificarlo. Ponerle nombre a la manera en la que se caen sus hojas. Regalarle una metáfora a sus raíces. Adornar con adjetivos a sus ramas, como si fuese más un árbol de navidad que un ciruelo. Y perderme un poco en mi imaginación.
Quand tu Quand tu me prends dans tes bras Quand je regarde dans tes yeux Je vois qu'un Dieu existe Ce n'est pas dur d'y croire
Datos personales
~ Liz
Strawberry fields, Buenos Aires, Argentina
Liz es una chica (¿qué sino?) compañera, original, FANÁTICA DE MUSE, amistosa, cute. Una niña por dentro, enamorada de su Luigi, charleta hasta por los codos y los tobillos, algo gritona de vez en cuando. Escribe largo y sin errorcitos de tipeo (¬¬). Perfeccionista, con buena memoria (demasiada), prolija y un leve transtorno obsesivo-compulsivo. Si quieres saber más de ella, esto es fundamental: 42.
by: Maga ♥
Tan solo.
-
Él no es tan solo poesía, es mucho más que eso. Su presencia única hace que
las tardes-noches de invierno sean primavera en mi corazón, o en donde sea
que ...
This ain't a love song
-
*Q**uiero más memoria en el mp4 o vamos a tener serios problemas. ah, por
cierto: hoy me compro los auriculares enormes y re grasas y re lindos de
cientod...
Supuestamente esto es una entrada
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¿Se han dado cuenta que rara vez mis entradas tienen tema? Son solo textos
de lo primero que pasa por mi mente o listas de las cosas que me gustaría
hacer ...
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*¿Como sabes cuando algo es verdadero?*
*¿Por qué cuesta tanto reconocer la realidad? *
Es tan difícil darme cuenta de todo esto, *me confundo*, *pienso, vu...
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Estaba embobada.
Me mandé cualquiera.
Cambio de planes.
Mononucleosis.
Controles.
Quedarme en casa.
Mi cumpleaños.
Recuperación.
Amigos.
Escuela.
Ruti...
23 pasos a ningun lado.
-
A veces es probable, que uno desee saltar. Saltar en un agüjero de noche, un
hoyo de luna. Finjir su muerte por unos segundos, y recorrer todos los lares
p...
Normalidad según dos chicas normales (?)
-
Las dos amigas habían llegado a otra plaza luego de una larga corrida,
cuando se sentaron en unas hamacas.
-Espera, este es el mismo lugar donde habíamos es...